15/8/18

Libélula






En leve vuelo, tus alas de cristal
irisadas al sol de la alborada,
elevan sobre el lienzo del estanque
tu ingravidez de ninfa solitaria.
                     
Espadilla de efímera existencia
que asombras con tu gracia al universo,
es prodigio de técnica y belleza
                    el etéreo batir de tu aleteo.
                                  
Criatura quebradiza en apariencia,
                    serás por siempre reina del remanso;
curioso predador de cien mil ojos:
bella herencia de un  tiempo cuaternario.

23/7/18

Mariposas




Pasaron por mi vida
como las mariposas:
en un vuelo fugaz,
sin detenerse apenas
a oír mi corazón
de amante desolado.
Mas, cuando se marchaban,
lejos ya de sus alas,
todo se hacía silencio
y me envolvía la noche
con su manto siniestro
de pálidas estrellas

Algunas eran blancas,
llegaban limpias, puras
a mi sed milenaria.
Me dejaban sonrisas,
envolventes miradas
y un candor tan patente
que saciaban mis ansias
con solo contemplarlas.

Otras llegaron solas,
perdidas, apenadas,
huyendo de otros brazos.
Buscaban mi calor
de hombre comprensivo
y honesto. Me contaban
sus penas entre llantos
y yo, las consolaba
ofreciendo mi hombro
para secar sus lágrimas.
Más tarde, ya respuestas,
emprendían el vuelo
en busca de los brazos
que antaño despreciaban.

Y un día de primavera
llegó la más hermosa,
la menos esperada:
mariposa infeliz,
solitaria y errante
huyendo de sus miedos.
Traía nieve en su vuelo
y fuego en su mirada..
Polilla generosa
que todo me entregaba
sin pedir nada a cambio.
Ella me hizo sentir
que el mundo no es tan malo
como yo imaginaba.

Un tarde de invierno
cuando el viento azotaba
nuestros cuerpos cansados,
una ráfaga helada
me apartó de su lado,
me arrastró tras las huellas
de un sueño peregrino.
Me olvidé de sus alas,
de su aura de luz
y la dejé perdida
en mitad de la noche.
Una intensa nevada
puso un vestido blanco
a su nuevo fracaso.
Supe que me lloraba.

Hoy me hiere el recuerdo
de sus ojos abiertos
en cada madrugada.
Mariposa infeliz…
¡nunca otra mariposa
fustigó así mi alma!

1/5/18

Mis infinitos sueños (glosa)




  “En mi cielo, al crepúsculo, eres como una nube
   y tu color y forma son como yo los quiero.
   Eres mía, eres mía, mujer de labios dulces
   y viven en tu vida mis infinitos sueños”

                                 Pablo Neruda



           Eres isla remota en el mar de mis sueños,
           golondrina viajera entre las multitudes.
           Eres como un oasis en mi vasto desierto;
           en mi cielo, al crepúsculo, eres como una nube.

           Es tu boca una fuente para mi sed eterna,
           consuelo de mis penas es tu ondulado pelo.
           Son tus ojos dos faros en mis noches en vela
           y tu color y forma son como yo los quiero.

                Y adorno en la mañana con tu nombre el espacio
                 para que el cielo sepa de tus ansias de azules.
                Y subo hasta la cima para gritar al mundo:
                eres mía, eres mía, mujer de labios dulces.

           Pero al llegar la noche, se entristece mi alma
           y regreso a mi alcoba a lidiar con mis miedos.
           Y allí, frente a la hoguera, te pienso muy cercana
           y viven en tu vida mis infinitos sueños.